Actuar

No hacer daño requiere estar despierto. Estar despierto consiste, en parte, en ir lo suficientemente lentos como para darnos cuenta de lo que hacemos y decimos. Cuanto más testigos seamos de nuestra cadena de reacciones emocionales y más bien la entendamos, más fácil nos resultará evitarla. Estar despierto, ir poco a poco y darse cuenta de las cosas se convierte así en una forma de vivir la vida.

Pema Chödrön

La partida de cartes - Balthus

Este segundo bloque explora cómo actuamos, puesto que nuestras acciones nos definen. Se trata de comprender que cada una de nuestras acciones va generando una dinámica, de modo que cuantas más veces repetimos una determinada acción más posibilidades tenemos de volver a hacerla en el futuro. Poco a poco vamos creando unos determinados hábitos de reacción, a los que denominamos carácter o personalidad, y damos por hecho que son inamovibles y que no es posible cambiar nada. El objetivo de este bloque es comprender que hay determinados hábitos de conducta que nos llevan a sufrir y no nos resultan nada satisfactorios. Se trata de entender que, a pesar de que no es tarea fácil, podemos intervenir, educándonos poco a poco para actuar cada vez más de un modo que realmente nos haga felices. Las actitudes que se trabajan en este bloque son la honestidad, la bondad, la generosidad y el habla positiva. En el contexto de esta asignatura, la honestidad y la bondad se trabajan conjuntamente, entendiéndolas como una aproximación, aceptación y comprensión cálidas de las propias capacidades y como punto de partida para un proceso de crecimiento personal. La generosidad se plantea como la extensión hacia los demás de esta actitud cálida interior. El habla positiva se entiende como la capacidad de pensar antes de hablar, de utilizar las palabras de forma adecuada para decir justo lo que se quiere decir, teniendo en cuenta el efecto que causan.